La función del proceso educativo, es construir el conocimiento y la adquisición de un aprendizaje que le permita al estudiante comprender, analizar, interpretar, explicar su realidad física y social. Se debe lograr una integración y un punto de equilibrio entre los objetivos que abarcan la formación integral: Los que se preocupan por el desarrollo y la realización del individuo y los que se preocupan por la transmisión de técnicas específicas, disciplinarias, intelectuales y organismos de conocimiento. Se acudirá a diferentes técnicas pedagágicas, sin apartarnos de la pedagogía personalista y comunitaria, cuyo espíritu va orientado a cada uno de los individuos para que se realice como persona, es decir que alcance el máximo de iniciativa, de responsabilidad, de compromiso y de vida espiritual en una actitud responsable y libre con los miembros de la comunidad social en la cual se desarrolla. Los estudiantes deben lograr habilidades que impliquen análisis, síntesis, observación, hipótesis, crítica, deducción. Educando y Educador se deben apropiar de las metodologías de diversas disciplinas científicas, de sus principios organizativos y de los fines, ajustándolos a las necesidades actuales, teniendo en cuenta las características de la población escolar. La Pedagogía de Pierre Faure, plantea los principios de la educación personalizada, según las cuales "el hombre es un ser inacabado que tiende a completarse". Para lograr un proceso que integre el trabajo escolar con la realidad y con el mundo del educando, es necesario tomar el enfoque de las teorías cognoscitivas. Son innumerables las propuestas que se plantean en el campo de la Psicología y la Pedagogía. El
constructivismo parte de los planteamientos de Piaget;
estos estudios se toman la mayor parte de las veces en
forma parcial. La diversidad de posiciones permiten
presentar varias tendencias del constructivismo,
expresados en las teorías del aprendizaje significativo,
aprendizaje por descubrimiento y el desarrollo potencial.
|